A temprana edad es cuando nuestros hijos necesitan el mayor cuidado y atención. Comer verduras, el ejercicio y la higiene son tres factores clave en la salud y el desarrollo de los niños.

Desde sus primeros años de vida hay que inculcarles hábitos que los ayuden a un desarrollo sano que influirá en sus siguientes etapas de vida. Unos hábitos de salud poco saludables para los niños pueden traer grandes riesgos durante su crecimiento como obesidad, deficiencias alimenticias, trastornos conductuales o desórdenes en su metabolismo.

Por eso hay que adaptarlos desde temprana edad a una rutina de salud importante para su desarrollo.

Además de educarlos con amor y dedicación también hay que darles nociones para que aprendan a cuidar su salud desde la infancia hasta la adultez. Para ello hay que comenzar por hacerlos dejar todo aquello que es perjudicial para su salud, siempre hablándoles con calma y sin recurrir a los regaños y a los gritos.

 A medida que vayan creciendo irán asimilando mejor los hábitos y llevarán una vida sana que influirá en la salud de su etapa adulta.

Crear hábitos saludables para niños

A partir de los dos años los niños pueden asimilar algunas cosas sencillas enseñadas por sus padres, como lavarse los dientes y las manos. En los próximos años de vida se les puede ir inculcando otros hábitos saludables para niños más complejos. Estos consejos harán una gran diferencia en su desarrollo.

  1. Bríndales una alimentación balanceada que contenga todos los grupos alimenticios: carnes, frutas y vegetales, lácteos y carbohidratos. Evítales los alimentos altos en azúcares y grasas. Los niños no se resisten a las golosinas pero hay que dárselas con moderación.
  2. Haz que participen en actividades deportivas. El deporte es una forma de esparcimiento sana y divertida. Inscribirlos en el deporte que más les guste y eso les brindará un buen desarrollo físico y mental.
  3. Incúlcales hábitos de higiene personal. Enséñales la importancia de cepillarse los dientes después de cada comida, lavarse las manos antes de comer y bañarse después de jugar. Les estarás evitando serios problemas de salud.
  4. Evita que se mantengan sedentarios. Dejar que los niños permanezcan mucho tiempo viendo televisión o jugando videojuegos puede influir en su desarrollo intelectual y conductual. Por eso es muy importante inscribirlos en actividades complementarias a sus estudios como clases de música, baile, dibujo u otra actividad que sea de su agrado.